Martes, 13 de Abril de 2021      

La economía en el siglo XIX

Por:
Horacio Videla

Ilustración para la nota "La economía en el siglo XIX"
El autor de “EI derrotero de Adams”, agudo observador que penetró en San Juan en 1825 desde Mendoza por Carpintería, Rinconada y Pocito y prosiguió a La Rioja por Usno, ha dejado como “Manuel de Morales” en 1785, un cuadro con diversas consideraciones interesantes sobre la agricultura, la ganadería y la minería sanjuaninas; excediendo a ese año 1825 para abarcar una época, precisamente la que cerraría con José Martin Yanzón en 1836.

Al pasa por Angaco el viajero señaló: “Aquí se halla de todo… tiene riego del río San Juan”. A la vista de Pocito, dijo: “Ranchería, riego del río San Juan, aquí se encuentra de todo. En Valle Fértil: “Pueblo con cuatrocientas almas, tiene riego, chacras y monte”.

La tierra pública se denunciaba previa mensura, con fijación de linderos y tasación, por edictos por si hubiese reclamos de algún dueño, y se vendía por un valor que oscilaba entre 500 y 2.000 pesos la cuadra, a plazos. Al aplicarse por el gobernador Del Carril en San Juan la ley de enfiteusis, “debía suspenderse la venta de tierras y sólo darse en arriendo o en enfiteusis”; mas la irregularidad permitió a “un cortísimo número de vecinos que demarcaran inmensas cuadras que no podrían cultivarlas en muchos años, resultando un perjuicio notorio a la labranza”.

En materia de ganadería, el artículo 6º de un reglamento de 1821 había abolido el pago de 2O reales exigido por cada vacuno sacrificado, y el artículo 3º del reglamento de Aduana del año siguiente fijó un decreto de tres pesos por cabeza al ganado introducido ya engordado y otro inferior al ganado flaco. Ambas medidas, encaminadas al fomento de los campos de pastoreo y alfalfares, mejoraron la agricultura con nuevos cultivos; pero por sobre todo, echaron las bases de un resurgimiento ganadero en Jáchal y Valle Fértil, que llegaron a suministrar carne de consumo y cueros para la exportación, como le había sucedido a San Juan en los siglos XVII y XVIII con las vegas de Huanacache.

Pese a la preocupación por la minería bajo la influencia de Rivadavia y a una ley de la provincia del 12 de mayo de 1826, asegurando a todo individuo que denunciase una mina “un año para habilitarla”, sin operarse la caducidad de su denuncio, la explotación mineral continuó languidecente; lo mismo que durante la época colonial, para comenzar a levantar cabeza sólo a partir de 1860 en el gobierno de Sarmiento, salvo períodos aislados de florecimiento como en el
esfuerzo de la campaña de Chile, entre 1816 y 1820, durante el cual se remitieron 421 onzas de oro de Jáchal y Gualilán, abundante mineral de plata y cobre de Arrequintín, y de plomo y azufre de Pismanta y Guayaguás.

El comercio y la industria, particularmente la vitivinícola, crecieron hasta 1836 a propio impulso, acondicionados por una política económica insuficientemente orgánica y por la limitación natural del mercado de consumo. Un buen estudio sobre la materia destaca que “la revolución de Mayo, al provocar el cambio político que nos llevó a la independencia, trajo aparejada, como era lógico, una profunda conmoción en la estructura económica heredada y a los veinticinco años de la gloriosa gesta del país aún no había encontrado una fórmula que conformara los intereses de todos, viviéndose en épocas de reajuste político y económico”.

Fuente: Historia de San Juan- Tomo III (Época Patria) - 1810-1836 - Horacio Videla


Nota publicada en “La Nueva Revista” de “El Nuevo Diario” el 25 de agosto de 1995, edición 721.



El 13 de abril de 1932 la ciudad de San Juan amaneció cubierta de ceniza procedente de la región cordillerana mendocina.


San Juan al Mundo - Servicios


Lo mejor de la TV

Lo mejor del cine

Qué comemos hoy?

Sorteos

Radios online

Diarios del mundo

Autos

Qué hacer en San Juan

Humor

Servicios y datos de interés

Trámites y contactos

Temas generales

Blogs del mundo
USO DEL MATERIAL DE LA FUNDACIÓN


QUIENES SOMOS CONTACTO SUSCRIBIRSE


Diario la Ventana | Bataller Intimista | La Ventana San Juan | El Nuevo Diario