EDICIÓN 2015
Miles de personas vivieron las Fallas Valencianas
Con números artísticos de gran nivel, los platos típicos y la quema del ninot, el Centro Valenciano de San Juan celebró las tradicionales Fallas. Más de 2.000 personas disfrutaron de los espectáculos, que se extendieron hasta la madrugada.
Un gran despliegue artístico, una oferta gastronómica exquisita y una noche de clima inmejorable fueron las claves del éxito de las Fallas Valencianas 2015. El sábado pasado, más de 2.000 personas se reunieron en el Centro Valenciano de San Juan para vivir una nueva edición de la tradicional celebración, que desde hace décadas ocupa un lugar destacado entre las festividades de la provincia.
Como cada año, la fiesta comenzó con el ingreso de la Virgen de los Desamparados, patrona de los valencianos, y la presentación de la Fallera Mayor para este período, Elina Azcona, quien subió al escenario acompañada por su Corte de Honor. Mientras la gente ya ocupaba los distintos sectores del campo, los platos de comidas típicas comenzaban a circular por las mesas trayendo el aroma de la paella valenciana, las rabas y las demás exquisiteces que caracterizan a los sabores de ese pueblo. Antes del inicio de los espectáculos, el presidente del Centro Valenciano, José Amposta, agradeció la presencia del intendente Juan Carlos Gioja, como anfitrión del departamento, y el secretario de Acción Cultural, Mario Zaguirre, entre otras autoridades e invitados destacados.
Después de los discursos, los ritmos españoles se adueñaron de la escena con la presentación de números de danza y canto de gran nivel. Quienes abrieron el show fueron las bailarinas del Instituto de Danzas del Centro Valenciano, con sus típicas “Estampas Valencianas”, que fueron muy aplaudidas por el público presente. Más tarde llegó el folclore de la mano de Juan Cruz Rufino, que se ganó la simpatía de la gente al igual que Marisa Gil con Aire Flamenco, otro clásico de las Fallas. Después de la actuación del Instituto de la Danza Granada, tuvo lugar uno de los momentos más esperados: la danza de Claudio Arias y Pablo Garay, dos reconocidos bailaores de flamenco, que despertaron la emoción del público con la fuerza y la belleza de sus movimientos.
Una celebración con historia
Las Fallas Valencianas se realizan en San Juan desde 1957 pero fue en la última década cuando lograron la popularidad que hoy las caracteriza. Su inspiración nace en la celebración que realizaban los carpinteros valencianos a mediados del siglo XIX. En el día de su patrono San José (19 de marzo) estos trabajadores quemaban los restos de maderas y cartones, como un símbolo del espíritu renovado con el que había que empezar el nuevo año. Con el paso del tiempo el ritual se transformó en una fiesta que denunciaba las fallas cometidas en el año anterior, con la intención de corregirlas para el futuro.
Las pasiones deportivas en el ninot
Uno de los rituales más pintorescos de las Fallas Valencianas es sin duda la quema del ninot. Esta figura de grandes dimensiones representa alguna falla representativa de las vivencias que tuvo la comunidad el año anterior y que se espera eliminar para el siguiente. En otros casos, el ninot sirve para exaltar valores, obras o costumbres dignos de admiración en la sociedad. Este año se eligió esta última línea y, en sintonía con el leitmotiv de la Fiesta Nacional del Sol, se realizó un ninot para ponderar las “pasiones argentinas”. En esta oportunidad se buscó destacar al deporte a través de un muñeco que representaba a un jugador de trinquete, la pelota valenciana. La crema del ninot, cerca de las 3 de la mañana, fue el broche de oro para la fiesta, que tuvo su cierre con show de fuegos artificiales.