El Museo del vino Bodega Graffigna
1. Nombre completo de la obra: Museo del vino Bodega Graffigna
2. Nomenclatura catastral: 120356826
3. Ubicación: Colón 1342 (Norte) – Desamparados - San Juan
4. Promotor:
5. Arquitecto: remodelación y puesta en valor de la antigua bodega: Proyecto de la arquitecta Adriana Piastrellini, obtuvo el primer premio en la Categoría B2 (Recuperación y puesta en valor obras de más de 1.000 m²) del Premio Nacional a la Mejor Intervención en obras que involucren el Patrimonio Edificado 2008 CICOP/SCA.
6. Colaboradores:
7. Director de obra:
8. Propietarios y Empresa Constructora:
9. Presupuesto total:
10. Superficie terreno: 30136 m2
11. Superficie cubierta: 15809 m2
12. Número de plantas:
13. Estilo arquitectónico:
14. Monumento histórico:
15. Estacionamiento propio:
Reseña histórica:
Construcción:
- Inicio: a fines de la década de 1960 Santiago Graffigna tomó en arrendamiento las viñas y la bodega de su tío don Juan Graffigna. Aparte, adquirió un gran terreno junto a estas fincas y, así, comenzó la construcción de la actual Bodega que quedó terminada en 1871.
- Etapas: En 1896 se inauguró el primer galpón importante de la actual bodega, que para el cambio de siglo estaba construida casi en su totalidad.
- Finalización: 2003, inaugurado el 11 de noviembre del 2003 (en el 2006 cumplió 135 años)
Destino inicial: Bodega
Destino actual: Bodega y museo
Características significativas:
Esta bodega es la más antigua de la provincia y la segunda en todo el país. Además, fue pionera en el uso de nuevas técnicas y en los procesos de industrialización. Además dio origen a la primera emisora de radio de San Juan y que ha tenido una importante trayectoria, Radio Colón.
El Museo Santiago Graffigna ha sido declarado de Interés Cultural por la Secretaria de Turismo y Cultura de San Juan. Además, fue considerado de Turismo Cultural Sostenible porque supo reflejar el espíritu de su fundador Don Santiago Graffigna simbolizando la historia de la vitivinicultura de San Juan.
Mobiliario de interés:
El Museo alberga colecciones que lograron completarse con archivos fotográficos y donaciones de la familia (trochita, camión, tractor, etc).
Los recursos utilizados para la rememoración de la historia de esta familia y su bodega van desde la implementación de ambientaciones escenográficas y gigantografías, imágenes, fotografías para la difusión del proceso de vinificación de principio de siglo y procesos de industrialización, hasta una capilla dedicada a la Virgen de Rosario, réplica de Ullum que destaca la misión religiosa de los Graffigna.
El Museo del vino Bodegas Graffigna, proyecto de la arquitecta Adriana Piastrelliniy ubicado en San Juan, Argentina obtuvo el 1er. Premio en la Categoría B2 (Recuperación y puesta en valor obras de más de 1.000 m2) del Premio Nacional a la Mejor Intervención en obras que involucren el Patrimonio Edificado 2008 CICOP/SCA.
Ha sido declarado de interés cultural por la Secretaria de Turismo y Cultura de San Juan y reconocido como un ejemplo de Turismo Cultural Sostenible por la UNESCO.
Dictamen del jurado
Es destacable, además de la recuperación del edificio y su puesta en valor, el guión museográfico que integra toda la obra y permite su revitalización, convirtiéndolo en un referente cultural y social dentro de la provincia de San Juan y la Ruta federal del vino.
La tarea de rehabilitación y puesta en funcionamiento de los edificios de alto valor histórico testimonial y simbólico de la antigua Administración de la Bodega, la planta de subsuelo, y el antiguo sector de Fraccionamiento y Depósito de insumos, intervenidos para contener las actividades propias de un Museo actual, una Capilla y un bar de vinos, conservándose como unión el patio con cepas de un siglo de antigüedad. Se valora el respeto por lo original, en especial los muros, revestimientos y cerramientos del edificio de la Administración.
Acerca del proyecto - (texto original por Oscar Pinco)
En tiempos en que el carácter efímero y superficial se manifiesta en todos los órdenes de la vida, el concepto de sustentabilidad muchas veces es utilizado como estrategia de marketing en la arquitectura.
Es entonces cuando es digno de reconocimiento aquel trabajo que hace un aporte desde la puesta en valor refuncionalizando, revalorizando y respetando el patrimonio edilicio, la identidad, y la esencia tanto del sitio como de las personas.
Reconocido por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) por el mensaje que transmite a través de sus ambientaciones y colecciones, como por las actividades y eventos que otorgan a la ciudad y el país reflejando el carácter propio de la región.
El Museo Santiago Graffigna inaugurado el 11 de noviembre del 2003, que ya había sido declarado de interés cultural por la Secretaria de Turismo y Cultura de San Juan, fue considerado ejemplo de Turismo Cultural Sostenible porque supo reflejar el espíritu de su fundador Don Santiago simbolizando el alma colectiva y la historia misma de la vitivinicultura de San Juan.
Por su cualidad emblemática que enorgullece a la población, por sus salas y colecciones que lograron completarse con archivos fotográficos y donaciones de la familia (trochita, camión, tractor, etc) que se articulan con la nostalgia, la tradición de sistemas constructivos(techos de cañizo, paredes de adobe y ladrillo), la originalidad del color, la amplitud de percepciones espaciales a diversas escalas de contención en las que se evocan a todos los sentidos logran transformarlo en un museo emotivo.
Su diseño, dirección y conducción estuvo a cargo de la Arquitecta Adriana Piastellini, quien cuenta con numerosos premios en desarrollos ecológicos sustentables a nivel nacional e internacional (como el otorgado por la AIA Academia Internacional de Arquitectura en 1996, Premio Innovación en Museos, Premio en Extensión de Museos, Premio a la Cooperatividad Mundial en Museos), recibiendo merecidamente el Primer Premio de Patrimonio Nacional en obras de Refuncionalización mayores de 1000 m2.
En este Museo se destaca el amor al trabajo de la tierra que los Graffigna han desarrollado a lo largo de más de un siglo y esa experiencia vitivinícola se plasma en imágenes que se suceden en el recorrido de la obra a modo de páginas de un álbum familiar.
Los recursos implementados para la rememorización de la historia de esta familia y esta bodega van desde la implementación de ambientaciones escenográficas y gigantografías, imágenes, fotografías para la difusión del proceso de vinificación de principio de siglo y procesos de industrialización, hasta una capilla dedicada a la Virgen de Rosario, réplica de Ullum que destaca la misión religiosa de la familia.
Concretando de esta forma uno de los sitios de contemplaciónen una secuencia de escenarios de sabor añejo bajo luz tenue, propicia para la guarda de vinos en botellas y en barricas, que se conjuga con grabaciones y unamaterialidad característica con reminiscencias regionales para concretarse enespacios acogedores de trascendental carácter expresivo.
Los mismos albergan funciones de auditorio, pabellones históricos, sala de directorio, sala de radio, alternándose con patios de cubas y cepas de más de un siglo que, con exquisita sutileza, invitan al visitante al final del recorrido a entregarse al disfrute de un buen vino en el wine bar materializado dentro de una bordalesa gigante, con un piso luminoso de etiquetas, colecciones de cepas, realizado con madera de duelas y pinotea recuperada del lugar que se convierte en una de las obras más creativas de la Arquitecta Piastrellini donde se distingue su buen gusto y original estilo.
El Museo:
En noviembre de 2003 se inauguró el Museo Santiago Graffigna, para preservar el patrimonio y la tradición de los fundadores. El museo cuenta con un sector de viñas donde se explica lo que era la vendimia por entonces y el clima de la provincia para el cultivo de la vid. También se puede recorrer la zona de las antiguas oficinas. El recorrido finaliza en el Wine Bar, ambientado con originalidad, para quienes quieran llevarse un recuerdo de la visita o degustar los vinos que elabora la bodega.
Historia
Para entenderla cabalmente debemos remontarnos a 1862, año en que llegó a San Juan el inmigrante italiano don José Graffigna, un aventurero que luego de mucho recorrer, encontró aquí una tierra con las características ideales para el cultivo de la vid. Así fue que compró una propiedad con viña en Concepción.
Pocos años después, en 1865 arribó a estas tierras su hermano, don Juan Graffigna, quien se enamoró inmediatamente del lugar y comenzó a trabajar en sociedad con él por un breve período. Fueron éstos pioneros inmigrantes italianos los que trajeron consigo excelentes variedades de uvas europeas las cuales incorporaron a nuestro suelo y, por supuesto, la gran experiencia vitivinícola italiana.
Fue en 1869, don Juan Graffigna, quien, continuando la tradición familiar, comenzó modestamente las actividades de la bodega con la compra de una propiedad en Desamparados.
Años más tarde, ante las excelentes posibilidades que ya demostraba el negocio, Santiago Graffigna que se encontraba en Italia, fue solicitado por su tío para que lo venga a ayudar. Es así como don Santiago, seducido por la descripción de estas tierras, decidió embarcarse para América en busca de su porvenir.
Santiago Graffigna fue quien, verdaderamente, dio comienzo a esta gran empresa. Arribó al país siendo tan sólo un niño, comenzó a colaborar con su tío.La gran Bodega
Santiago tomó en arrendamiento las viñas y la bodega de don Juan, adquirió un gran terreno junto a estas fincas y comenzó la construcción de la actual Bodega Graffigna.
La llegada del ferrocarril a la ciudad, el 12 de abril de 1885, trajo por sus rieles el progreso. Las ventas de la bodega se multiplicaron por diez. Se introdujeron modernas máquinas y técnicas de elaboración, y se comenzó a producir vinos de mayor calidad. Santiago Graffigna ocupó un lugar destacado en la viticultura nacional desde un principio.Marca Colón
Debido a la gran demanda de los vinos, en 1896 se registró la marca "Colón" y se intensificó el comercio de vinos a Buenos Aires y otras regiones del país. Se inauguró el primer galpón importante de la actual bodega, que para el cambio de siglo estaba construida casi en su totalidad.
En 1913 su hijo Juan A. Graffigna, regresó de Italia con el título de enotécnico obtenido en la Escuela de Alba en Milán.
Su hijo Juan asumió la dirección técnica del establecimiento y produjo cambios sustanciales en los métodos enológicos y en las técnicas de elaboración, introdujo en la Argentina el uso del frío en la vinificación, instalando los primeros compresores, como también el uso del anhídrido sulfuroso líquido y dosable, trayéndolo en tubos de Alemania. Esta técnica le permitió obtener nuevos tipos de vino.
En 1921, se plantaron nuevos viñedos seleccionados en Ullum y Pocito, y en 1922 se comenzó la construcción del establecimiento de Rinconada, para la elaboración de vino tipo licorista base para vermouth, especialmente para la empresa Cinzano. La Bodega "más moderna del mundo"
La Bodega de Rinconada, proyectada por Juan Graffigna, fue una obra modelo en su género. Llamada "Don Juancito", la bodega consistía en un edificio de tres pisos de piletas, que permitía realizar las tareas enológicas por el uso simple de la fuerza de gravedad, disponía de tonelería, usina termoeléctrica, talleres y desvío ferroviario que permitía el ingreso de los vagones de transporte a la misma bodega y era considerada la más moderna del mundo en su momento.
Ese mismo año se trajeron vides americanas resistentes a la filoxera y se efectuaron los primeros ensayos de injertos. Fueron los pioneros de la región. En 1925 se inició la plantación de la colección ampelográfica más completa del país. Con el afán de mejorar los vinos de la bodega, se cultivaron más de 800 variedades de uvas importadas de diversos países de Europa, para estudiarlas y observar cuáles eran las mejores para cultivar.
"La Emisora del Vino"
En 1926 se inició la explotación de la radiodifusión instalándose la primera broadcasting del interior de la república. En 1930 funcionó por primera vez en forma oficial y en 1942 se construyó una nueva Planta Transmisora y un nuevo mástil irradiante de 216m de altura, en ese entonces, el más alto de América del Sur. Así, en los albores de la radiofonía, Graffigna ofrecía al pueblo audiciones literarias y musicales desinteresadas, contribuyendo a la expansión del arte, la cultura y difusión de doctrinas intelectuales y religiosas. Asimismo, cumplió la función de defender la reputación del vino frente a las campañas de difamación del mismo.Vino en botellas
En 1927 se inició, en escala reducida, el embotellamiento de los vinos en San Juan, siendo una de las primeras bodegas en hacerlo del país. Se comenzó con equipos rudimentarios, semi-automáticos pero con el tiempo se fueron perfeccionando las técnicas, y pocos años más tarde, la bodega contaba con un equipo fraccionador que rendía tres mil botellas por hora, facilitando la comercialización y la distribución de los productos en todo el país.
Para la década del 30, la línea Colon ofrecía el blanco "Ullum Seco" y el "Tinto Francés"; la línea "Santiago Graffigna" de vinos comunes, entre otros. Entre los numerosos productos y marcas que abastecían se encontraba el Jerez "Tío Paco", el Oporto "Cordero", las Selecciones Argentinas de Delor. Entre los blancos se encontraban el Pinot Blanco, Barsac, Sauternes, Mosela, Moselandes; y entre los tintos, Cabernet, Borgoña, Rosado, Malbec.El sismo del '44
El terrible sismo del 15 de enero de 1944 produjo la destrucción parcial de las bodegas "Colón" y "Las Lomas". Se realizó un plan de reconstrucción y modernización de la bodega.
Para 1950 los viñedos de la Sociedad, situados en las regiones más ricas de San Juan y Catamarca, abarcaban una superficie de aprox. 750 hectáreas, más 150 has de frutales, 240 has de olivares, y 250 has de cultivos forrajeros y hortícolas..
Surgieron nuevos productos entre los que destacan el "Shumir", en base a uva moscatel y luego el "Zumuva", tipo de vino dulce natural creado por Graffigna. En 1958, comenzó la elaboración de los Vinos Finos Colon, que se distribuían en Buenos Aires y el resto del país, y diez años después nació el espumante "Tupelí".
Con motivo de los 100 años de vida de la bodega, en 1970 nace la línea "Centenario".
Fuente:
- Diario de Cuyo – Suplemento Verde: POR SU GRAN ESPÍRITU PIONERO, La bodega Santiago Graffigna festeja sus 135 años con vino, Sábado, 26 de Agosto de 2006.
- http://www.arquimaster.com.ar