Club Sirio Libanés
“Monumento Histórico, Artístico y Cultural” de la provincia - Ley 6747 - 10 de Octubre de 1996
- Nombre completo de la obra: Club Sirio Libanés
- Nomenclatura catastral: 01-42-380740
- Ubicación: Calle Entre Ríos 33 SUR , entre Laprida y Libertador – Capital
- Promotor: Sociedad de Damas Sirio Libanesas, Juventud Libanesa, Sociedad de Socorros Mutuos
Arquitecto: Pedro Ribes
- Colaboradores:
- Director de obra:
- Propietarios: Club Sirio Libanés
- Empresa Constructora:
- Presupuesto total:
- Superficie terreno: 2014m²
Superficie cubierta: 2581m²
- Número de plantas: Dos plantas y un subsuelo
- Estilo arquitectónico: La fachada del edificio ha sido resuelta dentro de los cánones de la Arquitectura árabe Clásica, con balcones de estilo morisco.
- Es Monumento Histórico: Declarado “Monumento Histórico, Artístico y Cultural” de la provincia el 10 de Octubre de 1996 según la Ley 6747.
- Estacionamiento propio: No
Reseña histórica:
Proceso de construcción:
- Inicio:
La magnifica Casa Sirio Libanesa fue levantada e inaugurada en 1934, una vez conseguida la unificación de la Sociedad de Damas Sirio Libanesas, la Juventud Libanesa, y la Sociedad de Socorros Mutuos.
- Etapas:
La sala de columnas fue inaugurada en 1938 y se organizo una ampliación en 1939. Poco después de inaugurar las nuevas obras el terremoto de 1944 produjo grandes daños en el edificio.
En 1946 comienzan los trabajos de reparación de los perjuicios ocasionados por el sismo. En 1949, con la presidencia de Wadi Fagale, comenzó a proyectarse una nueva ampliación de la sede. La Comisión Directiva adquirió terrenos aledaños al establecimiento e inició las construcciones. En 1959 terminaron las obras y el club inauguró su salón de actos, el sótano y la biblioteca.
Entre 1967 y 1969 otra adquisición marcó a la institución. Con Michel Berbari en la presidencia compró un terreno para construir su campo de deportes e inició los trabajos de forestación y acondicionamiento de las instalaciones. Ubicado en Abraham Tapia y calle 5, cuenta con canchas de vóley y fútbol, pileta olímpica y zona de camping.
Destino inicial: Sede de distintas comunidades, - la Sociedad de Damas Sirio Libanesas, la Juventud Libanesa, y la Sociedad de Socorros Mutuos. Las agrupaciones se unieron con varios objetivos: trabajar por la independencia de los países árabes que, en esa época, sufrían la ocupación francesa, y coadyuvar a instituciones similares existentes en cualquier parte del mundo. Además tenían el propósito de transmitir la historia, el idioma y los rasgos de la cultura del Líbano y ocuparse de la educación física y moral de sus asociados, construir, entre todas, una casa social que representara el arraigo que había alcanzado comunidad en San Juan.
Destino actual: Después del terremoto y de la independización del Líbano, gracias al fin del protectorado francés, la casa sirio libanesa se convirtió en el Club Sirio Libanés que nació en 1944. Con la incorporación formal de la comunidad siria, la libanesa cambió su nombre, reformó sus estatutos y abrió sus puertas a todos los sanjuaninos. La nueva institución ocupó el mismo edificio que la anterior Juventud Libanesa y continuó con las mismas autoridades.
Características significativas:
Tipología: Historicismo. Tanto en su exterior como en sus espacios ambientes interiores, la sede social conserva la belleza sugestiva del arte árabe, utilizándose en su construcción la casi totalidad de los elementos que han conferido a este estilo un lugar privilegio en la arquitectura a través de los siglos.
Implicancias de su construcción en el contexto: El club Sirio Libanés es una institución de gran relevancia en la provincia. Desde sus inicios la sede de la colectividad ha sido un importante lugar de reunión social. En las décadas de 1920 y 1930, “la libanesa” fue el escenario de los tradicionales carnavales sanjuaninos. En esa época el establecimiento llegó a ser muy reconocido por los festejos que organizaba. Era tan grande la demanda que el club tuvo que habilitar nuevos salones para que más gente pudiera asistir y bailara cómoda.
Además de tener relevancia para la provincia, la institución tuvo un rol importante a nivel internacional. Desde su fundación contribuyó a la lucha por la independencia de los países árabes que, en los años 20, sufrían la ocupación francesa. Además, ha sido una gran difusora de la cultura sirio libanesa en San Juan.
Ornamentación: las paredes del vestíbulo están recubiertas de mármol travertino, el piso del hall está recubierto de mármol rosa y las paredes del subsuelo están revestidas con mayólicas. Además, en varios sectores del edificio, el estilo árabe se materializa en columnas, arcadas y balaustradas.
En 1899 fue creada en San Juan la Sociedad Libanesa de Socorros Mutuos, posiblemente la primera en el país que agrupo a los residentes sirios de una provincia, afianzándose gracias a la solidaridad de sus asociados. Su primera sede estuvo establecida en calle Tucumán, en la casa del señor Miguel Amado Yapur, que la cedía gratuitamente a la institución, hasta que en 1916 se cumplió el deseo de dotarla de local propio, adquiriendo una propiedad en calle Mendoza 859 (entre General Paz y 9 de Julio).
Este primer edificio de la colectividad se vio colmado por el aumento de población de origen libanes y sirio, que se radicaba cada vez más en la provincia y generaba sus propias organizaciones solidarias y sociales. (Fuente: Gironés de Sánchez, Isabel (2005) ”Ciudad Perdida”)
La Juventud Libanesa fue creada el 1 de mayo de 1919 por un grupo integrado por jóvenes libaneses radicados en la provincia. El acto de fundación tuvo lugar en la casa de Juan Bacha. Allí quedó conformada la primera Comisión Directiva que fue integrada por Gattas Amado Frem (presidente), Jorge Elías Assaf (secretario) y Juan Elías Bacha (tesorero). Además, estuvieron presentes José F. Fagale, Félix Mattar, José Crim, Nahúm Marún, Félix Antonio Abelín, Jorge Habib Issa y Emilio Elías José Marún.
Algunos de los propósitos iniciales de la institución fueron: trabajar por la independencia de los países árabes que, en esa época, sufrían la ocupación francesa y coadyuvar a instituciones similares existentes en cualquier parte del mundo. También se propusieron transmitir la historia, el idioma y los rasgos de la cultura del Líbano y ocuparse de la educación física y moral de sus asociados. (Fuente: Fundación Bataller)
Para 1924 la Sociedad Libanesa de Socorros Mutuos resolvió la compra del inmueble mayor en calle Rawson 245 (hoy Entre Ríos entre Laprida y Libertador, frente a Santo Domingo), con el propósito de convertirlo en sede central de todas las entidades sirio libanesas d la provincia, uniéndose en objetivo de construir, entre todas, una casa social que representara el arraigo que había alcanzado la comunidad en San Juan.
Una vez conseguido en consense de la Sociedad de Damas Sirio Libanesas, la Juventud Libanesa, y la Sociedad de Socorros Mutuos, lograron levantar una magnifica sede de arquitectura arábiga, inaugurada en 1934, abriendo sus puerta a la sociedad sanjuanina y a todas las manifestaciones culturales, artísticas y sociales que significaran integración con la nueva tierra.
La casa Sirio Libanesa representó otro aporte arquitectónico para el San Juan urbano, en noviembre de 1938 inauguró una preciosa sala de columnas que por sus líneas y depurado estilo causó la admiración de la población. (Fuente: Gironés de Sánchez, Isabel (2005) ”Ciudad Perdida”)
La sede de los carnavales:
Los años 20 y 30 fueron décadas de esplendor para los carnavales sanjuaninos. En esa época, la Juventud Libanesa era una de las protagonistas en la realización de los bailes de febrero. La fama de sus festejos creció tanto que la institución tuvo que habilitar nuevos salones para que la gente pudiera bailar cómoda.
Las mujeres comenzaban a prepararse varios días antes para estos bailes, cosían sus disfraces y hacían antifaces con papel maché. Cada una de las jovencitas asistía a la fiesta acompañada por su madre y por una tía. Estas mujeres cumplían una función elemental durante la fiesta. “Las chaperonas”, como se les llamaba, se colocaban en mesas y sillas dispuestas en los costados de los salones para controlar a sus hijas y sobrinas. Vigilaban que “nada se saliera de sus carriles”.
La música de estos bailes estaba a cargo de las orquestas. Los grupos musicales tocaban de todo pero, en especial, canciones españolas y el bayón. Las fiestas terminaban tarde, en la madrugada. Las jóvenes volvían su casa en coche, acompañadas “por las chaperonas”.
La independencia y el terremoto:
Entre 1943 y 1944 dos acontecimientos marcaron a la institución y determinaron el inicio de una nueva etapa. Primero, el Líbano logró independizarse, gracias al fin del Protectorado Francés. La independencia de ese pueblo árabe había sido uno de los principales objetivos de la fundación de la Juventud Libanesa, y se convirtió en un propósito alcanzado. Después, ocurrió en San Juan el terremoto del 15 de enero de 1944. La catástrofe destruyó la ciudad y produjo graves daños en la sede social, sólo quedó en pie el salón de las columnas. Con estos hechos, finalizó el ciclo de “la libanesa”.
Después del terremoto...:
Con el paso de los años, al grupo original de jóvenes libaneses se sumaron miembros de otras comunidades. Este fue el caso de las familias sirias que, en forma progresiva, comenzaron a unirse a la entidad. En Oriente estos pueblos guardaban distancia y recelo, pero en San Juan y otras provincias argentinas, ambos se integraron para reunir a la colectividad árabe en el extranjero.
De esta manera, en 1944 nació el Club Sirio Libanés. Con la incorporación formal de la comunidad siria la libanesa cambió su nombre, reformó sus estatutos y abrió sus puertas a todos los sanjuaninos. La nueva institución ocupó el mismo edificio que la anterior Juventud Libanesa y continuó con las mismas autoridades.
Una entidad de bien publico:
En 1946 el club comienza a reparar los daños producidos por el terremoto del 44 en su sede, que había sido terminada de ampliar en 1939. Para la reparación contó con ayuda de sirios y libaneses de las provincias de Buenos Aires y Mendoza. En este mismo periodo la Sociedad Unión Árabe se une a la institución y quedan reunidas todas las entidades de la colectividad sirio libanesa de la provincia.
Poco después, en 1948, la institución se une a la causa de Palestina, que había entrado en guerra con Israel. La entidad envió apoyo moral y económico para las víctimas y refugiados de los ataques.
En 1949, con la presidencia de Wadi Fagale, comenzó a proyectarse una nueva ampliación del edificio del club. La Comisión Directiva adquirió terrenos aledaños al establecimiento e inició las nuevas construcciones. En 1959 terminaron las obras y el club inauguró su salón de actos, el sótano y la biblioteca.
Entre 1967 y 1969 otra adquisición marcó a la institución. Con Michel Berbari en la presidencia compró un terreno para construir su campo de deportes e inició los trabajos de forestación y acondicionamiento de las instalaciones. Ubicado en Abraham Tapia y calle 5, cuenta con canchas de vóley y fútbol, pileta olímpica y zona de camping.
Además, en la misma época el Club Sirio Libanés fue declarado entidad de bien público y en 1969 celebró sus bodas de oro. En este espacio, el club ofrece a socios y no socios un lugar de reunión y esparcimiento, un espacio para actos sociales y culturales e incluso las clases de un instituto de danzas árabes.
Descripción de la obra:
En la misma planta se encuentra el Salón Comedor, en estilo moderno, el Patio de la Pérgola y amplios salones de reunión. A la derecha de la entrada principal, se encuentra el Salón de Actos, centro de la actividad social y cultural de San Juan, con capacidad para 350 personas. Rodean sus costados balcones con arcadas y columnas moriscas sobre capiteles dorados. En las arrabas laterales, lucen los emblemas nacionales de Siria, Líbano y Argentina, en señal de fraternidad.
Morfología:
Tanto en su exterior como en sus espacios ambientes interiores, la sede social conserva la belleza sugestiva del arte árabe, utilizándose en su construcción la casi totalidad de los elementos que han conferido a este estilo un lugar privilegio en la arquitectura a través de los siglos.
Fue declarado “Monumento Histórico, Artístico y Cultural” de la provincia el 10 de Octubre de 1996 según la Ley 6747.
Club Sirio Libanés
(1932)
Reconstrucción 1946
Arq. Pedro Ribes
Calle Entre Ríos 33 Sur
Historicismo
Monumental, el edificio se inscribe dentro de las líneas clásicas de la arquitectura árabe, con balcones de estilo morisco y paredes recubiertas en mármol travertino. El club fue fundado el 1 de mayo de 1919 en un acto que se realizó n la casa de entonces presidente de a comisión directiva, Juan Bacha. El solar actual fue comprado en 193 y, en 1932, se dio inicio a la creación del edificio definitivo.
Con proyecto de Pedro Ribes, la construcción estuvo a cargo de la empresa constructora de Juan Jesús Fernández y, la dirección técnica a cargo del ingeniero Francisco Stepanik.
La estructura general se vio seriamente afectada con el terremoto y debió consolidarse. Finalmente el club reabrió sus puertas en 1946. En 1965 se colocó un busto en homenaje al primer presidente del club. En la actualidad funciona allí un restaurante de astronomía árabe.
Instalaciones
El ingreso
La fachada ha sido resuelta dentro de los cánones de la arquitectura árabe clásica, con balcones de estilo morisco. El arco principal de acceso descansa sobre dos columnas y la arraba labrada en piedra le confiere acentuada sugestión. Las paredes laterales del vestíbulo están recubiertas de mármol travertino proveniente de las canteras de San Juan y una gran puerta de hierro claveteado da entrada al espacioso hall con piso de mármol rosa. En la planta baja se ubican las dependencias administrativas de la secretaría, gerencia y portería.
La planta baja
Como un signo viviente del pasado, al costado izquierdo, se encuentra el Salón de las Columnas, como evocación al Patio de los Leones de La Alambra. Su presencia recuerda a la primera sede social, ya que es el único sector que perdura en el nuevo edificio. Desde allí se ingresa al Salón de Damas que, al igual que el Patio de la Fuente, está recubierta por mayólicas de sugestivos colores. También se encuentra en la planta baja la Sala de la Presidencia, revestida con un alto zócalo de madera tallada.
En la misma planta se encuentra el Salón Comedor, en estilo moderno, Patio de la Pérgola, tres amplios salones para reuniones y peluquería.
A la derecha de la entrada principal se ubica el Gran Salón de Actos, centro de la actividad social, con capacidad para 350 personas. Rodean sus costados balcones con arcadas y columnas moriscas sobre capiteles dorados. En las arrabas laterales, lucen los emblemas nacionales de Siria, Líbano y la República Argentina.
Primer piso
En el primer piso se encuentra la Biblioteca con una gran mesa para reuniones y escritorios individuales.
Además, en la misma planta, tradicionalmente se encontraban los salones independientes que albergaban las secretarias de la Sociedad Libanesa de Socorros Mutuos, Sociedad Unión Árabe y Sociedad Damas Sirio Libaneses de Beneficencia. Estas oficinas se encontraban sobre el Salón de Actos.
Amplios ventanales y puertas comunican con una gran terraza que cubre la superficie total de la edificación y que, en las tradicionales fiestas del club, alberga a una multitud bulliciosa y feliz. Desde ese amplísimo atalaya se levanta la gran torre morisca que tiene dos entrepisos y que corona una comba de azulejos. Grandes farolas de hierro labrado entornan ese mirador.
Subsuelo
La parte más baja de la sede está recubierta con mayólicas y allí ha funcionado la confitería, el salón de billares, de ajedrez, un gran salón de entretenimientos, cuatro canchas de bowling y los baños turcos. Además el subsuelo está rodeada por arcadas, columnas y balaustradas.
Fuentes:
- Fundación Bataller
- Secretaria de Estado de Turismo Cultura y Medio Ambiente, Subsecretaria de Cultura -“Manual de Patrimonio Cultural de San Juan”.
- Isabel Gironés de Sánchez - “La ciudad perdida”, Memoria urbana de San Juan Pre terremoto 1930 – 1944 – Editorial: Facultad de Filosofía Humanidades y Artes, San Juan 2005.
- CLARIN – Diario de Arquitectura – Mapas de Arquitectura 11, San Juan – Arq. Jorge A. Martín
- Publicación “Club Sirio Libanés. Un puente a la fraternidad. Bodas de Oro 1919-1969", editado en San Juan, 1969.