Cines y Teatros

El siguiente artículo de Juan Carlos Bataller, fue publicado en El Nuevo Diario, edición 1350 del 11 de julio de 2008

Los antecedentes más remotos habría que buscarlos en la ciudad colonial. En aquellos años aseguran las fuentes que San Juan ya contaba con dos teatros: el Teatro del Pino y el Teatro Moreno.

De cualquier forma, en la ciudad moderna el primero del que se tenga noticias fue el Teatro Vasconcellos, construido en 1.880 por don Pedro Vasconcellos en la calle Mendoza esquina Libertador San Martín.

Aseguran que los telones fueron decorados por Pedro Echagüe.

Pero lo que da verdadero auge a la construcción de teatros fue la llegada del cine. Dicen que el primero fue el Centenario, en 1.910, en la calle General Acha esquina Mitre (donde hoy está el café Piccolo).

En realidad, no era un cine nacido como tal sino un amplio salón con mesas de confitería y un telón al fondo.

Pero antes de eso, en 1.907 en el patio de una casa de Napoleón Rosselot, surge el cine Variedades, quizás el primero que pasó películas en la ciudad.

La casa estaba ubicada en la calle General Acha.

Con el tiempo, en este solar surge el Teatro San Martín que pronto se transforma en el sitio donde se realizaban las funciones de gala. Con sus 1.100 butacas fue durante muchos años el teatro elegido para los actos oficiales.

Una oportunidad de tener un gran teatro se perdió al celebrarse el centenario cuando no pudo terminarse la construcción del Coliseo, el gran teatro con sus salas de verano e invierno que se iba a levantar sobre la calle Córdoba entre Tucumán y General Acha. Aún quedan restos de aquella obra inconclusa en lo que hoy es el Garaje Oficial.

En 1.915 surge el Biógrafo San Juan, frente a la plaza 25 de mayo, propiedad de Federico Frediani.

En 1.917 se suma otra sala, el Royal en calle Mitre donde luego estuvieron bancos.

Luego aparece el cine Moderno y el Sarmiento, este último en Mendoza 362 entre Rivadavia y Laprida.
Pero la primera sala realmente importante fue construida por don José Estornell. El cine teatro Estornell estaba ubicado en la calle Rivadavia y Sarmiento, donde hoy está el restaurante Remolacha. Fue inaugurado en 1.918 y tenía capacidad para 800 personas y tres bandejas de palcos. Por esta sala pasaron los elencos teatrales y musicales más importantes del país.

Años más tarde surgiría otra gran sala: el cine teatro Cervantes. El edificio del cine Cervantes estaba ubicado sobre calle Mendoza, frente a la Plaza 25 de Mayo. Tenía un estilo Art Decó, con ornamentos que aludían a las artes que allí se desarrollaban. Fue la sala con mayor capacidad, con sus 1.700 butacas y por allí pasaron artistas de la talla de Carlos Gardel.

Este teatro sobrevivió al terremoto pero no pudo evitar la piqueta de los modernistas que abrieron la Avenida Ignacio de la Roza, con lo que San Juan perdió una joya arquitectónica.

 El último gran teatro construido antes del terremoto fue el Estornell que acaba de ser alquilado por la municipalidad de la Capital. Construido por don Bautista Estornell, formaba parte de un complejo que incluía al principal hotel de la ciudad y una boite en el subsuelo.

El edificio fue inaugurado en 1.942 y sobrevivió al terremoto.

En los años 60 existían seis cines en el microcentro sanjuanino.

El Estornell, el Renacimiento, transformado hoy en una iglesia, ambos en calle Mitre, frente a la Plaza; el San Juan sobre calle General Acha, donde funcionó antes el Teatro San Martín cuyo

espacio ocupa hoy una galería que se comunica a la Rivadavia, donde tenía el frente el cine Tropicana que daba funciones al aire libre; el San Martín, que luego se llamó Center y estaba en calle Mitre entre Mendoza y Entre Ríos, hoy transformado en cochera y el Gran Rex ubicado en calle Mendoza, donde luego se hizo el edificio Cínema.

Pero a estos cines en el centro había que sumar el Cine Jardín, en Desamparados, el Splendid con sus salas de verano e invierno en Rivadavia, el Paraíso en la calle Belgrano, en Trinidad; el Trinidad y el Babilonia, sobre la calle Mendoza, el Español, en la calle Ramírez, el Plaza, frente a la plaza de Santa Lucía; el Opera, el Libertador y el

Lido en las calles que rodean la plaza de Concepción, el Avenida, en Avenida Rawsón; el Valdivia, en calle 9 de Julio; el Chimborazo frente a la Bodega López Peláez, el Odeón, en Pueyrredón y Libertador, un Autocine en las cercanías del aeropuerto y otras salas en los departamentos más alejados. No había departamento que no tuviera al menos un cine.


Con la televisión mueren los cines. Poco a poco fueron desapareciendo y sus salas transformándose en agencias de autos, talleres mecánicos, autoservicios o templos.

Algunos, como el caso del Plaza de Santa Lucía es hoy sede del concejo deliberante. Otros, como el Splendid de verano fue sede de la junta departamental de Rivadavia del justicialismo durante muchos años.

Los nuevos cines surgidos con el fin del milenio ya tenían otras características. Eran multicines con salas pequeñas, con aire acondicionado, butacas modernas, sonido envolvente, pantalla rectangular y un aire hollywoodense inocultable.

En materia de teatros nos debimos conformar durante mucho tiempo con el Teatro Sarmiento, conocido por anteriores generaciones como el salón cultural. En esencia el salón de actos de la Escuela Sarmiento convertida en sala, como ocurrió con el salón de actos de la escuela 25 de Mayo.

Recuperado el cine Estornell como Teatro Municipal, se espera ahora el Teatro del Bicentenario, la gran sala que permitirá la presentación de grandes elencos, ópera y espectáculos danzantes, complementándose con el Auditorio Juan Victoria, verdadero palacio de la música.


Fotografías: Cine Teatro Estornell, pertenece al libro “El San Juan que usted no conoció” de Juan Carlos Bataller ● Cine Cervantes, a la familia Zimmermann.

Ver también:
-- Cuando más de 50 salas nos trajeronla vieja magia del cine. Por Juan Carlos Bataller














GALERIA MULTIMEDIA
1940 - Cine Cervantes / Ubicado frente a la Plaza 25 de Mayo, sobre calle Mendoza, el edificio del Cine Cervantes conformaba junto con la Catedral, el Palacio Episcopal y el Club Español, un grupo de hermosos ejemplos edilicios de San Juan anterior al terremoto. El cine Cervantes sobrevivió a los efectos del sismo de 1944 pero la apertura de la avenida Ignacio de la Roza impuso su demolición. Una lástima, porque de ese grupo de edificios, sólo la Catedral fue severamente dañada. Esta foto es de 1940 y muestra la fachada del cine totalmente iluminada.
1918 - El Teatro Estornell: Esta es una imagen del interior Teatro Estornell, que había comenzado a construirse en 1917 y fue inaugurado un año más tarde. Para el San Juan de aquellos años fue todo un acontecimiento contar con esta sala ubicada en la esquina de las calles Rivadavia y Sarmiento, cuya construcción demandó una suma de 250 mil pesos. Dividido en teatro de invierno y de verano, su arquitectura, la configuración interna de esta sala, su capacidad, la disposición de palcos y plateas y las ornamentaciones tanto interiores como exteriores, hacían de este teatro uno de los más hermosos del interior del país . Por allí pasaron las compañías teatrales más importantes de la Argentina y la magia del cine, además de las funciones gratis para los niños los días domingo, pronto transformaron al teatro Estornell en un punto de encuentro obligado para la sociedad sanjuanina. Don José Estornell, que había llegado al país en 1912, procedente de Valencia, España, y que tras radicarse en Mendoza, se instaló definitivamente en San Juan con establecimientos vitivinícolas y destilerías, sentó con este teatro las bases de la empresa familiar que, con el tiempo, iba a transformarse en un sinónimo del espíritu emprendedor sanjuanino. (Imagen publicada en el libro “El San Juan que Ud. no conoció”, de Juan Carlos Bataller)