Los tres hermanos Nehín y Sportivo Desamparados
José Nehín con la
camiseta argentina.
Mi padre, Rogelio Navarro, falleció en mayo de 1957. Mi madre quedó sola, con
5 pequeños hijos. Muy cerca de nuestra casa, ubicada por la Esquina Colorada,
vivía un hermano suyo, José Nehín,
junto a su familia, en la calle Reconquista. Mi tío, a partir de entonces, no
dejó de visitarnos casi todas las tardes, pues le daba “una mano” a mi madre,
que era profesora de Dactilografía y Redacción Comercial, en la escuela
complementaria Belgrano. Y eso lo ocupaba todas las tardes hasta casi entrada
la noche.
Así lo vi llegar y salir de casa a mi tío, montado en su
bicicleta, una tarde de diciembre de 1957. Después, fue a su casa, “baldeó” el
patio, y con los pies mojados quiso cambiar un foco.
Fue lo último que hizo. Se electrocutó y
aunque lo llevaron al hospital no hubo nada que hacer. Vi a mi primo Osvaldo,
el “Pitin”, que llorando se abrazaba a una imagen del Corazón de Jesús, rogando
por un milagro que finalmente no se dio.
Así, de esa manera trágica, terminó sus
días el que hasta hoy es el único sanjuanino que jugó un mundial de futbol,
jugando para la selección argentina.
Fue en 1934, en Italia, que fue campeón. Era el segundo mundial, pues el
primero, en 1930, se había jugado en el “Centenario” de Montevideo, inaugurado
ese año, y donde Uruguay fue campeón, derrotando en la final a Argentina.
José, junto a sus hermanos Nahún y Teodoro Pablo, “Pito”,
jugaron en la primera de Sportivo Desamparados, en los campeonatos locales de
la década del 20, en el siglo pasado. José y “Pito” integraron la selección
sanjuanina, y arañaron el campeonato argentino de la copa Beccar Varela,
perdiendo la final ante Bolívar.
José jugaba en la antigua posición de “half
derecho”, el típico “4”, Nahún de puntero derecho y “Pito” era centrodelantero
y goleador.
La selección
argentina en el partido contra Suecia, en el mundial de Italia 1934. Parados: Pedevilla,
Belis, Freschi, el sanjuanino Nehín, Urbieta Sosa y Arcadio López. Agachados: Rúa,
Wilde, Devincenzi, Galateo e Irañeta.
En 1930 se profesionalizó
el futbol argentino, por lo que únicamente los equipos de Buenos Aires, La
Plata y Rosario, formaron parte del torneo principal de la AFA. El resto del
país siguió siendo “amateur”, “chacareros” como se les llamaba, y tuvieron su
propio torneo entre ligas, que tenía como premio la copa Adrián Beccar Varela.
La primera gran
transferencia del profesionalismo fue la de Carlos Peucelle, que pasó de
Sportivo Barracas a River Plate, por la increíble suma de Diez Mil Pesos,
motivo por el cual el equipo riverplatense pasó a llamarse “los millonarios”.
Y fue a raíz de las
grandes sumas invertidas, que los equipos de la AFA negaron sus jugadores para
la selección argentina que disputaría el mundial de 1934. Y se seleccionaron
jugadores del interior. Por San Juan fueron José y “Pito” Nehín, quedando a la postre seleccionado José, que además fue designado
sub-capitán. “Pito”, que era técnico
en aceites, fue contratado por Gimnasia de la Plata, luego por Estudiantes, y
se “conchavó” en la empresa Swift. Ésta lo derivó a San Pablo, y allí se quedó
definitivamente a vivir.
El arquero sueco
Rydberg carga contra el argentino Alfredo Devincenzi, jugador amateur de
Estudiantil Porteño.
En ese mundial de 1934,
Argentina iría entonces dando muchas ventajas, pues iba con un equipo
totalmente amateur. Las figuras más destacadas habían quedado en Buenos Aires.
A pesar de ello, Argentina tuvo un meritorio debut ante Suecia, y aunque perdió
por un apretado 3 a 2, su actuación fue reconocida. Finalizado el mundial,
ambos equipos volvieron a enfrentarse en partido amistoso. Los suecos dieron
esa posibilidad de revancha, ante lo ajustado de aquel encuentro mundialista.
Como premio, cada jugador
del ganador se llevaría una medalla. Ganó Argentina 1 a 0 y mi tío, conservó
por siempre esa medalla la que mostraba orgulloso como recuerdo de su paso por
la selección.
Lo quisieron contratar
equipos de Europa, pero su amor por el terruño sanjuanino pudo más. Aquí,
aparte de jugador, fue tonelero en bodegas El Globo, y supe después que fue
compañero de trabajo de Antonio Tormo,
quien como se sabe se hiciera famoso como intérprete de la canción cuyana.
Tormo había nacido en Mendoza, pero aquí se recibió de Tonelero, y junto a su
comprovinciano Diego Canales, se
trasladó a San Juan, y ejerció su oficio en la bodega El Globo. Después
formarían el famoso dúo Tormo-Canales.
Historias que se
entrelazan
Muchos años después, la
historia de “los tres Nehín”, fue
replicada en los años 50 por los “tres
hermanos Roldán”, Pablo, Julio y Orlando, y en los 70 por “los tres hermanos Vega”, Vicente, Ángel e Ismael, lo cual señala
una singular tradición, estimo que pocas veces igualada, de amor hermanado
detrás de una misma camiseta: La de Sportivo Desamparados.
El álbum de los Nehín
Los Nehín son hijos de un libanés, Pedro Nehín, que vino con las oleadas
de inmigrantes libaneses de principios del siglo XX. Según una nota escrita por
el periodista José Elías Assaf, Nehim (entonces con una m final) se incorporó a
nuestra provincia en 1895 junto a otros compatriotas como Elías Fagale, Nehme Nacusi y Antonio Ene. Se casó con una
albardonera, Angela Rojas, con quien
tuvo 7 hijos. La más chica, Marta,
fue mi madre.
Pero, según esa nota, antes que mi abuelo
hubo otro Nehín. Dice Assaf “De paso, accidental o temporariamente, han de
haber estado varios en la provincia entre 1882 y 1885. Parece muy probable que
don Nehemtala Nehín haya sido el
primero que se quedó”.
De aquellos inmigrantes nacieron hijos
sanjuaninos, entre ellos, los hermanos Nehín
que escribieron una página en la historia del fútbol integrando el equipo
de Desamparados e incluso la selección argentina.
Fotos y notas proporcionadas por Orlando Navarro
Año 1925. Jose Nehín,
el cuarto de izquierda a derecha, arriba, con un grupo de jugadores y
aficionados sanjuaninos, en el parque San Martin de Mendoza, horas previas a un
partido por el campeonato argentino " que nos ganó el réferi Máximo Sartori",
según el recuerdo de Nehín.
Pito Nehín. Con su familia en San Pablo. Se casó con una platense, Amalia, y sus 4 hijos aparecen arriba: Martin, Pablo y Luis y abajo, al medio, Marina. Amalia y Pito a los costados, sentados. Todos sus hijos son brasileños.
Nahun Nehín aparece sentado, y paradas, de izquierda a derecha: Pola, hija de José, Mila, esposa de Nahun y Amalia, esposa de Pito.
José Nehín en sus
comienzos
José Nehín, con un
conjunto de medallas. Banda verde de Desamparados.